Grietas y fisuras

En primer lugar, debemos distinguir entre grietas y fisuras. Sin ponernos muy técnicos diremos que la fisura se produce cuando la rotura afecta únicamente al acabado superficial; por otro, lado la grieta afecta, o atraviesa, el elemento en su totalidad. Por ello, si tenemos una grieta en un elemento estructural como muros, forjados, o columnas, deberemos ponernos inmediatamente en contacto con un técnico que evalúe la integridad mecánica del edificio.

Para poder determinar el motivo que ha producido la grieta, es importante tener varios factores en cuenta:

-Observar con qué otros elementos interactúa: partes del edificio que dilatan, que asientan, e incluso que con el paso de los años adquieran una funcionalidad con la que no fue proyectado, como por ejemplo un tabique que entra en carga.

-Analizar el tamaño: Si continúa creciendo, y con qué velocidad lo hace; si se abre y cierra en función de la estación del año, ya que las épocas de lluvias y sequía, como el frío y el calor producen movimientos en el edificio.

-La forma: la dirección en la que se “mueve” nos dice bastante sobre qué está provocando la grieta o fisura.

Una vez analizados todos los factores, veamos las posibles causas y soluciones según dónde hayan aparecido.

Grietas y fisuras en suelos

Se producen por dos causas:

Grietas por asiento del soporte:

Ya sea el propio terreno o el forjado. Aquí es importante estudiar si se encuentra estabilizado, podemos usar un pié de rey para controlar si aumenta, se mantiene, o diminuye. En épocas de lluvias determinados terrenos, especialmente los arcillosos, se hinchan, y al volver a periodos más secos recuperan su volumen.

En caso de seguir en aumento, si se trata de un solado apoyado directamente en el suelo,  habría que colocarle drenajes, y si fuese necesario, realizar inyecciones para mejorar la resistencia del terreno. Para baldosas sobre un forjado, podría llegar a ser necesario un recalce de la cimentación, o un refuerzo de las vigas. En cualquier caso, para grietas activas siempre es recomentable ponerse en manos de técnicos que estudien cada caso particular.

Separación de solado por asiento del terreno
Separación de solado por asiento del terreno.

Si la grieta se encuentra estabilizada, o es cíclica, retiraremos las piezas dañadas y limpiaremos el soporte, después pondremos una lámina cuya función será la de desligar las nuevas baldosas del soporte, para que si se volviesen a producir movimientos, estos no se sigan transmitiendo; sobre la lámina aplicamos cemento cola y fijamos la nueva pieza.

Grieta por dilatación o contracción del material:

Los cambios de humedad y de temperatura producen una variación de las dimesiones de los materiales, si no tiene posibilidad de moverse con libertad se levantará o partirá. No se debe confundir está lesión con la que pueden producir las raices de los árboles.

Levantamiento y rotura de solado por dilatación
Levantamiento y rotura de solado por dilatación.

Para tratar los suelo levantados, primero quitaremos las piezas afectadas y las reemplazaremos por otras piezas, o las mismas si no están rotas, pero las cortaremos 2cm, creando una junta longitudinal que posteriormente rellenaremos con masilla de sellado, un material flexible y duradero. Para evitar problemas, en exteriores, las juntas de dilatación debrían colocarse cada 5 metros.

Grietas y fisuras en paredes

Al igual que en el caso anterior, si la grieta o fisura sigue activa, es decir, aumenta de tamaño, deberemos contactar con un técnico que evalúe el comportamiento mecánico del edificio.

Vamos a analizar las grietas en paredes según su forma:

Grieta horizontal

En fachadas suelen aparecer en los cantos del forjado, producido por la dilatación del mismo. Para evitarlo sería necesario retirar el emparchado que lo recubre y poner en toda su longitud una pieza de poliestireno o algún otro material que ayude a absorber los empujes.

Fisuras en canto de forjado
Fisuras en canto de forjado.

En paredes interiores pueden aparecer aproximadamente a la mitad de la altura por haber entrado encarga sin estar preparada para ello. Aunque se encuentre estabilizada sería consejable que un profesional estudie el comportamiento de la estructura.

Grieta vertical

En fachadas son muy comunes por la dilatación de una de las caras, normalmente orientada al sur o al oeste sobre la cara norte o este. Son grietas alargadas que se van pronunciando a medida que vamos subiendo por la fachada. Para sellarla deberemos emplear una masilla rellenadora de juntas, y si además queremos lucirlo con cemento, monocapa, o similar, tendremos que poner una malla.

grieta por dilatación de un paño
Grieta en fachada orientada al norte por el empuje de la cara oeste

En tabiques interiores pueden aparecer porque algún elemento está “apoyando más de la cuenta” de forma puntual, normalmente aparecen debajo de vigas.

Fisura en tabique por apoyo puntual
Fisura en tabique por apoyo puntual.

Grieta inclinada

Pueden aparecer en esquinas (medio arco) o en medio de la pared (arco entero). Normalmente se producen por asientos, por lo cual habrá que controlarla para verificar si ya está estabilizada o si se encuentra activa. Si no aumenta, se podrá rellenar con la masilla para juntas; en caso de continuar creciendo se deberá poner en conocimiento de un técnico para que estudie el caso.

Fisuras irregulares

Comúnmente tiene forma de mapa, aunque pueden aparecer en cualquier dirección, dependiendo si la superficie en la que aparece tiene un lado más largo que otro . Surgen a los pocos días de aplicar una pasta, ya sea de cemento, yeso, cal, o derivados. Estas se deben a la retracción durante el fraguado, debido a dosificaciones muy ricas o muy secas, influyendo en gran medida la humedad ambiental, por ello es recomendable humedecer la zona tanto previamente como posteriormente a la aplicación de estos materiales. Si nos han aparecido este tipo de fisuras, lo único que tendremos que hacer es aplicar de nuevo en las zonas afectadas, con una pasta más líquida, para que rellene correctamente y quede un acabado uniforme.

Fisura por retracción
Fisura por retracción.