Reducir el consumo de energía. Conceptos a tener en cuenta.

Todos los meses nos escribe nuestra amiga, la compañía eléctrica, y nos hacemos la misma pregunta: «¿Qué tengo que hacer para ahorrar energía?»; pues bien, en este post veremos de forma resumida los puntos a tratar en una asesoría energética, para que así podamos  reducir nuestro consumo.

Cómo ahorrar energía y pagar menos en la factura

Regleta
Ojalá fuese tan fácil

Para pagar menos luz trabajamos en 3 ámbitos: los sistemas pasivos, los sistemas activos, y el suministro contratado; vamos a ver a grandes rasgos cada una de ellas.

Qué son los sistemas pasivos

¿Te suenan los conceptos «arquitectura sostenible», «arquitectura bioclimática», o la cada vez más conocida «passive house» o «passivhaus»?; pues éstas surgen de aplicar y optimizar sistemas pasivos. La orientación de la vivienda, la disposición de ventanas y voladizos, o las pérdidas de calor por muros y cerramientos, son parte de las características que aglomera este punto. Afectan principalmente a la parte constructiva de la vivienda, reduciendo la necesidad de energía para cubrir nuestras necesidades.

Pero… una vez construida la vivienda, ¿En qué sistemas pasivos podemos actuar? Principalmente en mejorar la envolvente: mejorar las ventanas, de PVC o con rotura de puente térmico; aumentar el aislamiento, lo cual es muy sencillo mediante el insuflado de cámaras o con un trasdosado de yeso laminado; incluso se puede instalar un jardín vertical en la terraza, que además de mejorar notablemente las propiedades térmicas del muro soporte, nos proporciona una nueva zona confortable en nuestra vivienda.

Qué son los sistemas activos

Aquí entran en juego todos los elementos que usamos en nuestro día para satisfacer nuestras necesidades, y que consumen energía; hablamos del sistema de climatización y calefacción, iluminación, o producción de agua caliente.

Seamos claros, ya que tenemos que consumir energía, vamos a hacerlo de forma eficiente. ¿Cómo podemos lograrlo? Instalando sistemas de climatización inverter; poner una iluminación eficiente (la iluminación LED es líder, ya que permite ahorrar tanto en consumo como en vida útil), instalar intercambiadores de calor en el sistema de ventilación.

Qué tienes contratado con la compañía eléctrica

A menos que seamos energéticamente independientes (mediante placas solares o aerogeneradores), necesitamos una compañía comercializadora que nos proporcione un suministro eléctrico. Aquí tenemos que fijarnos en 3 datos de la factura:

1) Precio del kwh: cuánto pagamos por la energía que consumimos y si se tarifica en función del horario (discriminación horaria).

2) kw contratados: la cantidad máxima que puedo consumir simultaneamente. Muchas veces no somos conscientes de lo que necesitamos, contratando (y pagando) más de lo necesario.

3) Servicios contratados: muchas veces las compañías «nos cuelan» servicios que realmente nunca necesitamos, pero que pagamos mes a mes.


Hemos visto cómo reducir las pérdidas energéticas, qué elementos mejorar para un consumo más eficiente, y a ahorrar fijándonos en la factura de electricidad. Si quieres ampliar la información, publicaremos un artículo trantando por separado cada uno de ellos.

¿Aún tienes dudas sobre cómo pagar menos en la factura eléctrica? Rellena el formulario de contacto, te atenderemos encantados.

Inversores

Es un elemento necesario ya que los paneles y las baterías suministran la energía en corriente continua, sin embargo, la energía que nosotros utilizamos en nuestras casas y negocios es corriente alterna. La misión del inversor es precisamente esa, transformar la corriente continua en alterna. Además, en instalaciones conectadas a la red eléctrica, sirve de nexo y de separación entre nuestro sistema fotovoltaico y la red.

Características técnicas de un inversor

Es imprescindible que todos los elementos de nuestro sistema trabajen en armonía, por ello debemos conocer las características de todas las partes que lo integran.

Tensión nominal: es el voltaje de entrada al inversor, por lo que deberá ser acorde con la tensión de trabajo de los paneles, a 12, 24, o 48 voltios.

Potencia nominal: es la capacidad de carga sostenida que puede soportar el inversor; dicho de otra forma, la cantidad de energía que podemos solicitarle de forma continuada.

Potencia pico: es la capacidad de carga puntual máxima que puede suministrar; hace referencia a la capacidad de sobrecargarse durante un breve periodo de tiempo en condiciones seguras.

Eficiencia: es la relación entre la potencia de entrada y de salida expresada en porcentaje. Durante el proceso de transformación, se pierde energía en forma de calor, por lo cual si un inversor tiene una eficiencia del 80%, quiere decir que el 20% de la energía que generan nuestros paneles se pierde, por ello, es importante gastar un poco más en un inversor de calidad que tenga un alto rendimiento, y así tendremos una instalación que requiera un menor número de paneles.

Tipos de inversores

Después de haber visto para qué sirven y en qué tenemos que fijarnos, pasaremos a ver los tipos de inversores existentes en el mercado, donde básicamente tenemos inversores centrales y los microinversores, analizando sus ventajas y desventajas, y en qué tipo de instalación encaja mejor cada uno de ellos. Por último veremos los optimizadores de potencia.

Inversor central o en cadena

Estos inversores están concebidos como unidad central de la instalación; los paneles solares van conectados entre sí, a una o varias líneas, y estás son las que llegan al inversor.

Ventajas de los inversores central

Sus ventajas básicamente surgen por su sencillez al constar únicamente de un elemento:

  • Es más económico que otras soluciones que requieren una configuración con más unidades.
  • Se puede colocar en zonas de fácil acceso, por lo que en caso de producirse averías se puede acceder a él sin complicaciones.
  • Es bastante sencilla la integración con otros elementos como baterías o la conexión con la red eléctrica, ya que todo se une en un mismo punto.

Desventajas de los inversores central

Pues al igual que las ventajas, los inconvenientes tienen la misma raíz:

  • Si el inversor falla se corta el suministro de energía al no poder usar la corriente continua que viene de nuestros paneles o baterías, y al no poder usar la energía de la red eléctrica.
  • Si un panel tiene problemas de sombras o de funcionamiento, puede afectar al rendimiento del resto de paneles.

Los inversores en centrales son recomendables en instalaciones en las que existan baterías o tengamos otros sistemas de generación eléctricas, como aerogeneradores, siempre que los paneles compartan orientación y no existan periodos de sombra durante el día.

Microinversores

En este caso, el inversor se encuentra integrado en el propio chasis del panel solar, proporcionando energía directamente para su uso (en corriente alterna).

Ventajas de los microinversores

  • Sí un panel presenta anomalías de funcionamiento, no lastra al resto de paneles de la instalación.
  • Se puede monitorear de forma independiente cada panel para ver si existe alguna irregularidad de producción y corregirla (sombras ocasionales de las que no éramos conscientes u orientación poco precisa).
  • Presentan un alto rendimiento, por lo que al disminuir las pérdidas se puede reducir el número de paneles.

Inconvenientes de los microinversores

  • Requieren un mayor desembolso que las otras opciones.
  • No se pueden conectar directamente con baterías, por lo que es necesario añadir más elementos que vuelvan a transformar la corriente de alterna a continua.
  • Difícil acceso en instalaciones sobre cubiertas o tejados no accesibles.

Estás instalaciones son recomendables si no tenemos baterías ni otras fuentes de generación eléctrica, como aerogeneradores, y además existen con zonas de sombra en algún momento del día sobre los paneles o tienen orientaciones distintas.

Optimizadores de potencia

Esta opción surge de hibridar los dos modelos de inversores, ya que existe un único inversor, pero se añade en cada placa un optimizador, el cual permite individualizar cada panel o grupo de paneles, mostrando la producción y pudiendo desconectar paneles en caso de fallo. Para que nos hagamos una idea, aquí tenemos el esquema de una instalación con optimizadores:

Ventajas de los optimizadores de potencia

  • Presenta las mismas ventajas que veíamos en los inversores centrales. Además, los optimizadores se pueden acoplar una instalación ya existente.
  • Respecto al precio, no son caros, y su instalación es sencilla.
  • Si un panel presenta anomalías de funcionamiento, no lastra al resto de paneles de la instalación.
  • Se puede monitorear de forma independiente cada panel para ver si existe alguna irregularidad de producción y corregirla (sombras ocasionales de las que no éramos conscientes u orientación poco precisa).

Desventajas de los optimizadores de potencia

  • Al añadir nuevos elementos en la instalación, se aumenta la probabilidad de que alguno pueda fallar, aunque todos los elementos suelen tener una garantía de 25 años, por lo que son bastante fiables.
  • Mayores pérdidas energéticas, entre un 0,5 y un 2%.
  • Al existir un único inversor, si falla se corta el suministro de energía al no poder usar la corriente continua que viene de los optimizadores de los paneles o de las baterías, ni podremos usarla de la red eléctrica.

En nuestra opinión, es la mejor alternativa para instalaciones en las que tengamos baterías u otros sistemas de generación eléctrica (como aerogeneradores), así como distintas orientaciones o sombras en algunos de los paneles.

Cuál es el mejor sistema de calefacción

Cuando se acercan los meses fríos es cuando nos planteamos qué sistema de calefacción es mejor para nuestra vivienda, pero hay bastantes factores a tener en cuenta: la instalación y el precio, el coste de uso y mantenimiento, si se adecúa a nuestra vivienda, la eficiencia y capacidad para calentar. Por eso os vamos a hacer una lista con los pros y contras de cada uno, valorando cuál es el escenario óptimo para ellos.

Principales tipos de calefacción

Si estás interesado en un tipo de calefacción en concreto, te recomendamos que vayas directamente a su artículo, donde te comentamos sus ventajas e inconvenientes, y analizamos las mejores opciones del mercado.

  1. Bombas de calor
  2. Radiadores eléctricos
  3. Acumuladores de calor eléctricos
  4. Radiadores de aceite
  5. Calefactores de aire
  6. Estufas de gas y catalíticas
  7. Estufas para el exterior
  8. Chimeneas de bioetanol
  9. Calderas de combustión (gas, pellet, y gasoil)
  10. Suelo radiante
  11. Suelo radiante eléctrico

Comparación entre los distintos medios de calefacción

Bomba de calor

Funcionamiento de una bomba de calor

Está formado por 2 elementos: la unidad exterior y la unidad interior. La unidad exterior se compone de un compresor, un ventilador, y un vaso de expasión, en él se calienta (al comprimir) o enfría (al expandir) el gas y lo envía a la unidad interior, que contiene un serpentín de cobre, el cual mediante unos ventiladores fuerza la transferencia de temperatura al aire de la habitación donde se encuentra.

Ventajas e inconvenientes de la bomba de calor

Ventajas:

  • Es uno de los sistemas de climatización eléctrico más eficiente.
  • Ofrece calor instantáneo.
  • Es reversible, se puede emplear tanto para calentar como para enfriar.
  • Su instalación es sencilla y requiere poca obra.
  • Poco mantenimiento. Limpieza de filtros en la unidad interior y revisión de la presión del gas.

Inconvenientes:

  • Requiere una revisión de la potencia eléctrica contratada.
  • La unidad exterior, y en algunos casos la interior, genera ruido, lo cual puede ser molesto por la noche.

Existen bombas de calor que en vez de tener una unidad interior individual para cada estancia, poseen una unidad interior central, la cual distribuye el aire por conductos situados generalmente en el falso techo. Estos sistemas tienen como inconveniente un mayor coste de instalación al requerir más obra, sin embargo, al contar con una única unidad interior que distribuye por toda la vivienda, suele ser más económico en instalaciones grandes (viviendas o locales con más de 80m2 climatizables)


Radiador eléctrico y acumuladores

Funcionamiento de un radiador eléctrico

Los radiadores eléctricos están formados por: una carcasa, generalmente de aluminio; un fluido, que suele ser agua o aceites, que distribuye el calor de manera uniforme por el interior; y una resistencia eléctrica que calienta dicho fluido.

 Al conseguirse el calor mediante una resistencia, no hay diferencia en cuanto a la eficiencia de radiadores electricos, ya que 1kwh siempre nos va a dar el mismo número de calorías.

Ventajas e inconvenientes de los radiadores eléctricos

Ventajas:

  • Comienzan a emitir calor en un periodo breve de tiempo (entorno a 5 minutos).
  • Instalación prácticamente nula, sólo hace falta un enchufe.
  • Precio ajustado.
  • Se pueden retirar cuando no sean necesarios.

Inconvenientes:

  • Poca eficiencia.
  • Puede ser necesario revisar la potencia eléctrica contratada.

Los acumuladores, en vez contener un fluido como en el caso de los radiadores, en su interior encontramos piezas cerámicas o bloques compuestos de elementos pétreos y metálicos con una gran inercia térmica que le permite almacenar una elevada cantidad de calor, el cual va cediendo durante las horas que nosotros establezcamos. Los acumuladores únicamente son rentables si tenemos una tarifa de discriminación horaria o si disponemos de paneles solares fotovoltaicos.

Ventajas e inconvenientes de los acumuladores eléctricos

Ventajas:

  • Con tarifas de discriminación horaria (DHA) se ahorra entorno al 40% del coste de calentar la vivienda.
  • Si el acumulador está cargado ofrece calor instantáneo.
  • Instalación prácticamente nula.
  • Aunque también pueden ser retirados, éstos pueden llegar a pesar bastante, lo cual dificulta la tarea.

Inconvenientes:

  • Poca eficiencia.
  • Puede ser necesario revisar la potencia eléctrica contratada, aunque al estar pensados para acumular durante periodos prolongados (entre 8 y 12 horas) no suelen requerir potencias elevadas.
  • Adquieren temperatura muy lentamente, por lo que si están fríos (recién enchufados) tardan bastante en comenzar a emitir calor.

Caldera de gas, gasoil, y pellet

Funcionamiento de los radiadores conectados a una caldera

La caldera es donde se realiza la combustión, ya sea gas, gasoil, o pellet; en su interior dispone de un serpentín por el cual circula un líquido, generalmente agua, que se calienta. La propia caldera suele disponer de un pequéño depósito para almacenar el agua caliente y evitar que tenga que entrar en funcionamiento cada vez que se requiera agua caliente. Una vez está caliente el agua, ésta se impulsa por tuberías hasta llegar a los emisores, que desprenden el calor.

Ventajas e inconvenientes de la caldera de gas, gasoil, y pellet

Ventajas:

  • Eficiencia energética.
  • Combustible barato: en este caso lo más económico sería el pellet, después el gas (natural o ciudad), y por último el gasoil.
  • No requieren modificar la potencia, pudiendo permitir incluso bajarla.
  • Se puede emplear el sistema durante todo el año para producir agua caliente para uso cotidiano.

Inconvenientes:

  • En función del tipo de caldera puede ser necesario mucho espacio para su instalación, al necesitar un depósito:

Gas: se puede instalar en una pared, requiere poco espacio.

Gasoil: requiere un espacio de aproximadamente 1×1 metros.

Pellet: requiere un espacio de aproximadamente 1,5×2 metros.

  • Al funcionar por combustión, se generan gases que deben ser conducidos al exterior.
  • Requieren una revisión, generalmente anual, por un técnico.
  • En el caso del gasoil y el pellet, es necesario rellenar el depósito con periodicidad.
  • Coste de la instalación elevado, tanto por los componentes como por la propia instalación.
  • La caldera emite ruido cuando los se bombea el agua.
  • Las calderas de pellet requieren la limpieza de cenizas generadas en su interior.
  • Incertidumbre del precio de los combustibles derivados del petróleo.

Estufa de madera o de pellet

Funcionamiento de una estufa de madera o de pellet

La estufa está formada por elementos metálicos que facilitan la emisión del calor producido en su interior. Las de madera tienen una pequeña puerta acristalada para introducirla a medida que se va agotando; en el caso del pellet tienen una pequeña tolva o bandeja donde se introduce y se va dosificando éste hasta que se agota el depósito, dándole una mayor autonomía respecto a las de leña. Es necesaria la instalación de una salida de humos.

Ventajas e inconvenientes de las estufas de madera o de pellet

Ventajas:

  • Son muy eficientes.
  • Ofrecen calor al instante.
  • Combustible barato.
  • Son decorativas, dan un toque acogedor.

Inconvenientes:

  • Requieren la instalación de una salida de humos.
  • Es necesario limpiar las cenizas acumuladas. Para ello existen aspiradores de ceniza.
  • Las estufas de pellet tienen un precio ligeramente elevado.

Son capaces de producir una gran cantidad de calor, por lo que se puede instalar un sistema de ventilación forzada en la vivienda para distribuir y calefactar todas las estancias.


Estufa de gas o calalítica

Funcionamiento de una estufa de gas o catalítica

Es un sistema compacto, en el cual se introduce directamente una bombona de gas, y mediante unos quemadores regulables emite el calor. Incorporan un sensor de CO2 que corta el suministro de gas si se superan los límites establecidos, apagándola por completo. No obstante se recomienda que en usos prolongados y continuos, más de 2 horas, se ventile durante unos segundos.

Ventajas e inconvenientes de las estufas de gas o catalíticas

Ventajas:

  • Calor instantáneo.
  • Es bastante eficiente
  • Combustible barato, una bombona puede durar de 30 a 40 horas (dependiendo de la intensidad de llama que elijamos).
  • Tienen un precio bastante económico.
  • No requiere ningún tipo de instalación.
  • Es portátil, se puede llevar rodando a cualquier punto de la vivienda.
  • Se puede recoger cuando no sea necesaria.

Inconvenientes:

  • Puede producir humedades de condensación.
  • Al funcionar con bombonas, el peso puede suponer un problema a la hora de colocar una nueva.
  • Al encenderse puede desprender un poco de olor el gas.

Suelo radiante

Funcionamiento de un suelo radiante

Las losas radiantes se pueden colocar en cualquier paramento de una habitación. En baños generalmente se instala en la pared, y así poder usarlo como calentador de toallas. En el resto de la vivienda, así como en el propio baño, se coloca en el suelo para conseguir un reparto de la temperatura homogéneo. El sistema utilizado en la pared suele ser un cable que a modo de resistencia eléctrica calienta la zona; sin embargo para el suelo, aunque también se puede colocar la resistencia eléctrica en estancias pequeñas, lo normal es colocar un sistema de tuberías que transmitan el calor por todo el suelo. Por estas tuberías circula agua que puede ser calentada mediante bomba de calor o con calderas de combustión.

En estos sistemas es importante tener en cuenta el material de terminación del solado, no es lo mismo tener un suelo de parquet o tarima que un suelo de mármol o porcelánico; los suelos de madera tienen una peor transferencia del calor, por lo cual tardará notablemente más en empezar a calentar.

Estos sistemas funcionan a baja temperatura entorno a 25-30ºC, tanto para no generar una sensación desagradable si pisamos descalzos y está demasiado caliente, como para no generar problemas de dilataciones en el suelo. Además, al requerir poca temperatura, se pueden emplear captadores solares para precalentar el agua y reducir considerablemente el consumo de la caldera.

Ventajas e inconvenientes del suelo radiante

Ventajas

  • Calor uniforme en toda la zona.
  • Al ir oculto no afecta a la estética de la vivienda.
  • No existen elementos calientes, por lo que se elimina el riesgo de quemadura, algo a tener muy en cuenta si tenemos niños pequeños.
  • Puede llegar a ser muy eficiente si tenemos sistemas de placas o captadores solares.
  • Si van conectados a una bomba de calor se puede utilizar en meses cálidos como «suelo refrigerante».

Inconvenientes

  • En suelos de madera puede tardar bastante en comenzar a emitir calor.
  • Si lo queremos instalar en una vivienda existente, el coste de instalación es elevado debido a que requiere una obra importante al ir colocado debajo del suelo o de los aplacados.

Sólo nos queda elegir el sistema de calefacción que mejor se adapta a nuestras necesidades y a nuestra vivienda, porque lo importante es que estemos a gusto en nuestro hogar.

Medidas pasivas

En una rehabilitación energética tenemos dos ámbitos de actuación: las medidas activas, centradas en mejorar el rendimiento y eficiencia de las instalaciones, como puede ser emplear elementos de climatización más eficientes, o un tipo de iluminación con menor consumo; y las medidas pasivas, que son las que vamos a ver en este artículo.

Las medidas pasivas buscan reducir la demanda de energía, es decir, reducir la necesidad de aportar energía extra para suplir nuestras necesidades de confort, habitabilidad, y uso. Esto las convierte en esenciales, ya que, si disminuimos la necesidad de consumir energía, rebajamos el nivel de exigencia a las medidas activas, no hace falta optimizar una energía que no vamos a consumir. Esto las hace especialmente interesantes en viviendas dotadas de sistemas de generación de energía renovable, ya que al dimensionar la instalación se requerirán menos elementos tanto de producción como de almacenamiento, con el ahorro inicial que ello supone.

El consumo de energía, de media, se distribuye del siguiente modo:

 UsoViviendaOficinas y locales
Climatización49%57%
Agua caliente27%3%
Iluminación4%22%
Equipamiento20%18%
Reparto del consumo de energía en vivienda y sector terciario

A continuación, veremos qué medidas pasivas tomar en cada uno de ellos.

Cómo reducir la demanda energética en calefacción y aire acondicionado

Anteriormente veíamos que el principal demandante de energía, tanto en vivienda como en locales, es la climatización, por ello, es uno de los puntos donde más urge actuar en cualquier rehabilitación energética, al ser donde mayores resultados podemos obtener. Para disminuirla, tendremos que limitar las pérdidas de calor en los meses fríos y evitar su entrada en los meses cálidos; ello lo conseguimos mejorando las condiciones de aislamiento en la envolvente de nuestro edificio, que se pueden dividir en 3 zonas:

La fachada: al tener la mayor superficie en contacto con el exterior es donde más necesidad hay de actuar.

La cubierta: es la zona más expuesta al sol, lluvia, y nieve. Afecta sobre todo en viviendas de una o dos alturas, sobre todo en la última planta y en buhardillas.

El suelo: en terrazas y voladizos, donde el forjado queda expuesto a la intemperie por su cara inferior.

Una vez visto dónde hay que actuar, ahora procedemos a ver cómo. El aislamiento en la fachada se puede aplicar por el interior, por dentro, o por el exterior.

Mejoras en el aislamiento de fachadas.

Es importante remarcar que las mejoras en el aislamiento térmico también conllevan una mejora del aislamiento acústico, aumentando el nivel de confort global. Las fachadas se pueden aislar de 3 modos, por el lado interior, dentro del propio cerramiento, y por el lado exterior:

Aislamiento por la cara interior del cerramiento

Esta opción resulta la más sencilla, ya que consiste en colocar el aislamiento sobre la pared interior de nuestra vivienda, aunque para ello se requiere levantar un nuevo tabique, por lo que tiene como desventaja la reducción del espacio útil. Sin embargo, gracias a la utilización de técnicas constructivas a base de tabiquería de yeso laminado, la pérdida de espacio se reduce, siendo de entre 4 y 10 centímetros, en función del sistema que adoptemos.

instalación de aislamiento en tabiques. lana de roca. lana de vidrio

Aislamiento en el interior del cerramiento                  

Es el método más rápido, pudiendo llevarse a cabo en pocas horas. Para su ejecución se realizan perforaciones de pequeño diámetro en la pared y se inyecta el material aislante en la cámara de aire existente entre el muro exterior y el interior. Presenta algunos inconvenientes como el difícil control sobre el correcto llenado del hueco, y la no eliminación de puntos fríos (puentes térmicos) en elementos estructurales en fachada como pilares y vigas, y en los huecos de ventanas.

Aislamiento por la cara exterior del cerramiento

Aquí nos encontramos con el sistema de aislamiento más recomendable desde el punto de vista técnico, ya que permite eliminar los puentes térmicos sin necesidad de reducir el espacio interior. Se puede llevar a cabo tanto mediante la colocación de paneles aislantes que se recubren con mortero, como la aplicación directamente de morteros aislantes, o instalando una fachada ventilada, para la cual se coloca una estructura metálica en el muro exterior, donde se ubica el aislamiento, y se ancla el recubrimiento, generalmente piezas de cerámica. Esta opción es la de mayor precio, ya que requiere la instalación de medios auxiliares como andamios, sin embargo, además de aislar, renueva la estética de nuestro edificio.

Edificio con fachada ventilada

Mejoras del aislamiento en cubiertas

En este caso lo vamos a clasificar según si la cubierta es plana o inclinada:

Aislamiento de cubiertas planas

Para aislar azoteas, el método más eficaz consiste en la colocación de planchas de poliestireno extruido sobre la lámina impermeabilizante, que además de aislar nuestra vivienda, ayuda a proteger la impermeabilización. Sobre esta capa de aislamiento es aconsejable colocar un geotextil, así, en el caso de que vayamos a darle un acabado de grava, muy común en las cubiertas que no son transitables o accesibles, evitamos el punzonamiento del aislamiento. En el caso de que vayamos a colocar un solado sirve para desvincular la capa aislante del mortero de agarre, para evitar que las dilataciones y contracciones del solado afecten al aislamiento.

Aislamiento de cubiertas inclinadas

Si estamos construyendo nuestra vivienda, es bastante sencillo colocar el aislamiento entre los tabiquillos que sostienen la cubierta, sin embargo, si es una vivienda existente, podemos colocarlo bajo las tejas mediante paneles o proyectado, y después simplemente fijamos una estructura auxiliar sobre la que volver a colocar las tejas. En estos casos es aconsejable incrementar las tejas de ventilación, favoreciendo la circulación de aire sobre el aislamiento, lo cual nos ayuda a evitar las condensaciones en los meses fríos, y el embolsamiento de calor en verano.

Hemos visto lo necesario que resulta aislar, sin embargo, en las zonas acristaladas, como ventanas y lucernarios, debemos interrumpir el aislamiento. Aquí es donde entra en juego la calidad de las carpinterías, al final del artículo encontrarás un enlace donde veremos los tipos de ventanas y vidrios, sus características, y cómo elegir la que más se adecúe a nuestras necesidades.

Cómo reducir la demanda energética de agua caliente

Las medidas pasivas en la reducción de la demanda energética, tanto para agua caliente de consumo como para calefacción, se centran en disminuir las pérdidas térmicas que se producen al transportarla, permitiendo reducir la temperatura de salida de la caldera, con el consiguiente ahorro. Ello se consigue colocando aislamiento que evite que la energía que empleamos en calentar un fluido se disipe en el ambiente al discurrir por los conductos.

Coquilla

Estos aislamientos se llaman coquillas, son elementos semirrígidos con forma de cilindro hueco, los cuales cubren las tuberías. Además, las coquillas se deben colocar en conducciones que transcurren por el exterior, para evitar la congelación y rotura de estos, y al mismo tiempo evitar el enfriamiento del agua que nos llega y que posteriormente tendremos que calentar. Otra ventaja es que eliminan la posibilidad de que se produzcan condensaciones, especialmente en los meses cálidos, sobre la superficie de los tubos, por lo que es recomendable colocarlos en conductos de agua tanto caliente como fría.

Cómo reducir la demanda energética en iluminación

En este punto, además de trabajar en reducir la demanda de luz artificial, debemos tener en cuenta que la radiación solar aporta energía, la cual va a influir en las necesidades de climatización, tanto para bien como para mal. Por ello, es necesario instalar protecciones solares, así podemos lograr que la luz natural nos sea siempre favorable.

Para emplear protecciones solares, hay que recordar que el sol tiene un ángulo de incidencia que varía a lo largo del año

Tipos de protecciones solares

Podemos diferenciarlos en 4 grupos

Exteriores fijos: se trata de elementos estáticos, como es el caso de aleros y celosías; es importante tener en cuenta sus dimensiones y colocación para que sean eficaces en su cometido. Las celosías de lamas por su parte permiten crear una zona de sombra en verano y que permita el paso del sol en invierno, ello se logra jugando con la inclinación y la separación de las lamas, lo que las hace ideales para las zonas exteriores como terrazas y jardines.

Protección solar en verano mediante alero

Exteriores móviles: aquí encontramos persianas y toldos, son los más clásicos y nos permiten graduar la entrada de luz en función de nuestras necesidades.

Elementos naturales: el uso de árboles de hoja caduca nos ayuda a dar sombra en los meses de verano, y permiten el paso del sol en el invierno. Su uso es recomendable sobre todo en las fachadas orientadas al oeste.

Interiores: aquí hablamos básicamente de las cortinas. Su eficiencia varía según su opacidad y su capacidad para reflejar el sol, aun así, son los menos eficientes, sin embargo, en los meses fríos ayudan a conservar el calor al crear una cámara de aire entre la estancia y la ventana.

Conductos solares

Los conductos o tubos solares son elementos que nos permiten captar la luz del exterior y llevarla hasta el interior, esto es muy útil en edificios de gran envergadura que se desarrollen en una planta, por lo que es muy recomendable en pabellones, salas de exposiciones, y auditorios; ello no quita que sea una solución que podamos emplear en nuestras viviendas y locales.

Conducto solar

Artículos relacionados:

Aislamientos térmicos

Qué se considera aislamiento térmico

Un aislante térmico es aquel que muestra una alta resistencia al paso de calor; uno de los mejores aislantes térmicos, aunque suene raro, es el propio aire, sin embargo, cuando el aire se calienta comienza a circular por la convección, lo cual hace que pierda sus propiedades aislantes, por ese motivo, la mayoría de aislantes están diseñados para ser altamente porosos, creando en su interior pequeños huecos de aire confinado.

MaterialConductividad térmica λ medida en W/(m·K)
Hormigón/Concreto1,400
Vidrio0,900
Ladrillo hueco0,700
Aire0,026
Poliuretano0,026
Poliestireno0,035
Lanas minerales0,041
Perlita0,045
Corcho0,085
Celulosa0,040
Tabla de conductividad térmica de algunos materiales

¿Los aislamientos térmicos son también aislantes acústicos?

Realmente son dos propiedades que no están relacionadas, sin embargo, hay algunos materiales que gracias a su estructura es capaz de actuar como atenuante sonoro. En este post veremos, dentro de cada material, cual presenta un buen comportamiento acústico.

Tipos de aislamientos térmicos

Hay muchos aislantes térmicos, cada uno tiene sus peculiaridades, los hay que permiten caminar sobre ellos, y otros que se achuchan fácilmente con los dedos, los podemos encontrar impermeables y que se pudren con la humedad, por eso es importante darle a cada material el uso con el que fue ideado. Se fabrican en una gran cantidad de formatos, como en espuma, en paneles, en virutas, o enrollados, esto permite que para cada aplicación tengamos un material que se ajuste a los requerimientos que tenemos.

Poliuretano

El poliuretano proviene de un derivado del petróleo, es uno de los materiales aislantes más comunes gracias a su gran diversidad de usos. Lo solemos encontrar en espuma, y al aplicarla puede llegar a aumentar su volumen hasta 5 veces, lo cual nos asegura un correcto llenado de huecos; no tiene buena resistencia a la compresión, pero si a la tracción, sumado a su capacidad adhesiva, lo hace ideal para fijar carpinterías como puertas y ventanas. También tiene propiedades de atenuante acústico e impermeabilidad, por lo que se puede usar en exteriores.

Comúnmente se emplea proyectado o insuflado, siendo uno de los sistemas de aislamiento que menos tiempo requiere para su ejecución, aunque también podemos encontrarlo en formato de plancha rígida, aunque es menos común.

Gracias a su capacidad expansiva y adhesiva se emplea para rellenar grietas y juntas, así como fijar tejas que se hayan desprendido, una buena solución al tratarse de un material ligeramente flexible, lo cual impide que se abra con las vibraciones y dilataciones, además, al ser impermeable evitaremos las filtraciones de agua. Podemos adquirir un bote de poliuretano en cualquier tienda de bricolaje; también es recomendable adquirir algún producto de limpieza especifico, ya que, si manchamos un material poroso o ropa, puede ser complicado limpiarlo.

Poliestireno

El poliestireno también procede del petróleo, y es uno de los aislantes más económicos. Podemos encontrarlo en virutas, empleadas para aislamientos insuflados, pero lo más común es verlo en planchas rígidas. Dentro de poliestireno encontramos dos tipos:

Poliestireno expandido: es muy ligero y poco resistente a la compresión, por lo que se emplea en paredes y techos, normalmente entre perfiles de madera o aluminio.

Poliestireno extruido: es muy utilizado por su gran resistencia a la compresión y a la humedad, es utilizado en muros de sótano protegiendo láminas impermeabilizantes y en cubiertas.

Los paneles suelen tener los cantos machihembrados, para que evitar descuadres durante su colocación y que la capa de aislamiento sea uniforme.

Lana de vidrio y de roca

Las lanas de vidrio y la lana de roca provienen de materiales minerales, en el cual el mineral se funde y se somete a un proceso es similar al algodón de azúcar, generando una estructura a base de hilos con una gran cantidad de huecos, esta estructura a parte de una buena solución térmica, aporta un gran nivel de aislamiento acústico. Se puede presentar en rollo o en planchas, con una consistencia semirrígida. Principalmente se utiliza en interiores, como aislante en paredes y techos, ya que si se aplasta pierde sus propiedades. Es común que lleven incluidas una lámina de aluminio o papel, ésta funciona como barrera de vapor, debiendo colocarse siempre hacia el interior de la vivienda.

Es importante tener en cuenta el espesor del aislamiento, ya que si la lana queda comprimida pierde su capacidad aislante.

Perlita

La perlita es una roca volcánica, que se presenta en pequeñas bolitas de color blanco, dada su gran resistencia mecánica y durabilidad es muy empleada en la fabricación de hormigones y morteros ligeros aislantes. También se puede emplear insuflada en la cámara de aire de los cerramientos.

Corcho

El corcho un material natural y renovable, aunque se puede triturar para emplearlo en el relleno de cámaras, es muy valorado como aislante visto, el cual se comercializa en planchas rígidas. Tiene buenas propiedades acústicas, y además ayuda a regular la humedad de las estancias.

Celulosa

La celulosa es un material ecológico, ya que suele proceder de papel reciclado, el cual se tritura y se trata con antifúngicos e ignífugos formando una pasta duradera y segura. Su uso es insuflado, y se puede ejecutar tanto en paredes como en falsos techos; al carecer de propiedades expansivas, es importante asegurarse de rellenar completamente la cámara, ya que se podrían generar zonas vacías, sobre todo en la parte superior debido al apelmazamiento del material.

Aluminio reflexivo                                     

Los paneles o rollos reflectantes de aluminio, al contrario que los materiales vistos anteriormente, tienen una gran conductividad de calor, sin embargo, y lo que los puede llegar a hacer interesantes, es que tienen la propiedad de reflejar la radiación, por ello, se pueden emplear en zonas muy expuestas al sol, como es el caso de cubiertas o fachadas orientadas al oeste; también se suelen colocar tras radiadores o resistencias, proyectando la radiación que de otro modo absorbería la pared.


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