Ventanas. Tipos y materiales.

Las ventanas y lucernarios son un modo de iluminar el interior de las estancias, nos permiten visualizar el exterior, pudiendo ser un elemento más de decoración; también podemos mostrar el interior, como es el caso los escaparates. Esta propiedad para ver a través de él permite realizar compartimentaciones interiores, que delimitan el espacio sin restar campo visual, o como veremos más adelante, pudiendo variar su transparencia en función de nuestra voluntad.

Las carpinterías van insertadas en huecos ejecutados en la fachada y cerramientos, por lo que es un punto crítico al ser una zona donde interrumpimos su continuidad, por ese motivo es importante elegir qué tipo de ventana vamos a instalar, sus propiedades térmicas, acústicas, cómo vamos a interaccionar con ella, nivel de seguridad, mantenimiento y durabilidad.

Las ventanas se componen de dos partes: la parte transparente, es decir, los vidrios, y la opaca formada, por el marco y los herrajes; esta segunda es en la que se centra el post, al final de artículo encontrarás un enlace en la que hablamos de los distintos vidrios que existen en el mercado.

Como elegir una ventana

A continuación, vamos a ver qué materiales podemos encontrar en el mercado, sus características, y los pros y contras de cada uno de ellos, y así resolver cual es la mejor ventana para cada caso.

Tipos de perfiles para carpinterías

Ventanas de aluminio. Ventajas e inconvenientes.

El aluminio es una buena elección ya que ofrece una buena resistencia mecánica y durabilidad. Su acabado más común es el anodizado, el cual ofrece una gran estabilidad cromática con el paso de los años, además de ofrecerse en una gran variedad de colores. Como contrapunto esta su nula resistencia al paso de calor, produciendo que su superficie se caliente en verano y que se produzcan condensaciones en invierno. Para evitarlo, normalmente las ventanas de aluminio llevan rotura de puente térmico (siempre es aconsejable solicitarlo o asegurarnos que lo llevan cuando vayamos a comprarlas), esto se consigue insertando una pieza aislante entre la cara exterior y la interior de la ventana, evitando la transmisión de calor entre el ellas; cuanto mayor sea el grosor de esta pieza, mejor eficiencia térmica tendremos.

Económicamente es una carpintería con un precio asequible, aunque varía bastante en función del acabado y espesor. Desde el punto de vista ecológico, el aluminio es un material fácilmente reciclable.

Sección ventana de aluminio con rotura de puente térmico

Ventanas de madera. Ventajas e inconvenientes.

La madera es un material natural y renovable, dándonos tantos acabados como tipos de madera existen. Tiene una buena resistencia a impactos y roces, proporciona una alta atenuación acústica, es gran aislante térmico, y además ayuda a regular la humedad del aire de la estancia. Sin embargo, requiere de un mayor mantenimiento que el resto de materiales que estamos viendo, siendo recomendable realizar un mantenimiento en la cara exterior del marco, normalmente en periodos de dos a cuatro años, con productos que la protejan de insectos y de la intemperie. Tampoco es recomendable emplearlas en grandes ventanales o con combinaciones vidrios muy pesados. Económicamente es el material más caro.

Sección ventana de madera

Ventanas de PVC. Ventajas e inconvenientes.

El PVC es el material que más rápidamente se está extendiendo, gracias a la cantidad de acabados y diversidad de opciones que ofrece. Desde el punto de vista térmico ofrece un gran aislamiento. Tiene buena resistencia a impactos, aunque se puede rallar con elementos metálicos. No requiere ningún tipo de mantenimiento, aunque puede sufrir variaciones tonales con el paso de los años, sobre todo en el caso de elegir colores claros.

La estructura de la ventana va reforzada con un perfil metálico, lo que aumenta su resistencia mecánica. Económicamente es ligeramente más barata que el resto de opciones. En este caso, para determinar si una carpintería de PVC es mejor que otra, deberemos fijarnos en el número de cámaras que contiene, ya que cuantas más tenga, mejor aislamiento térmico nos ofrecerá. Desde el punto de vista ecológico, el PVC procede del petróleo, y su reciclaje es limitado.

Sección ventana de PVC

Ventanas mixtas.

Las ventanas mixtas permiten aunar las ventajas de dos materiales, como suele ser el caso de las ventanas mixtas de aluminio-madera, en las que se instala la cara exterior de aluminio, con su resistencia a los agentes externos, y la cara interior de madera, proporcionando la calidez y aislamiento que aporta el material. Es la opción de mayor coste, pero con mejores resultados.

Sección ventana mixta de aluminio-madera

Cámaras en ventanas. Doble y triple acristalamiento.

Al hueco que se genera entre los vidrios de las ventanas se le denomina cámara; ésta evita que el calor se transfiera libremente entre el interior y el exterior, por lo que cuanto mayor sea, menos transmitancia térmica tendrá la ventana. Por este motivo, cuanto mayor sea el espesor de la cámara mejor aislará, hasta llegar a los 16 milímetros, a partir de ahí la mejora es mínima.

Cuando vayamos a elegir nuestra carpintería es recomendable que mínimo incluyan dos vidrios, es decir, una cámara. Normalmente ésta será de aire seco, el cual tiene muy buenas propiedades aislantes, sin embargo, en el mercado podemos encontrar ventanas con cámara de argón u otros gases que reducen aún más la transmitancia; estás carpinterías, al igual que sucede con las de triple acristalamiento, son únicamente recomendables para climas extremadamente fríos, por lo que en la mayoría de zonas, con una ventana de doble acristalamiento con cámara standard es suficiente.

Sección ventana de aluminio con doble y triple acristalamiento

Cuando describimos una ventana, lo hacemos indicando los espesores de los vidrios y de la cámara, por ejemplo, una ventana 4-12-6, tendría un vidrio de 4mm, una cámara de 12mm y un vidrio de 6mm. El espesor del vidrio no afecta a su comportamiento térmico, aunque sí al acústico, por lo que cuanto mayor espesor tenga, más protección acústica nos ofrecerá; sin embargo, el espesor de la cámara favorece el aislamiento térmico, cuanto mayor sea la cámara, menos calor dejará pasar.

Una vez hemos visto los distintos materiales que podemos encontrar en las carpinterías, te recomendamos que pases por el post “vidrios para carpinterías y particiones transparentes”, donde hablamos de vidrios bajo emisivos, inteligentes, y con otras propiedades que mejoran las características de nuestras carpinterías.

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Vidrios. Tipos y usos.

Aislamientos térmicos

Qué se considera aislamiento térmico

Un aislante térmico es aquel que muestra una alta resistencia al paso de calor; uno de los mejores aislantes térmicos, aunque suene raro, es el propio aire, sin embargo, cuando el aire se calienta comienza a circular por la convección, lo cual hace que pierda sus propiedades aislantes, por ese motivo, la mayoría de aislantes están diseñados para ser altamente porosos, creando en su interior pequeños huecos de aire confinado.

MaterialConductividad térmica λ medida en W/(m·K)
Hormigón/Concreto1,400
Vidrio0,900
Ladrillo hueco0,700
Aire0,026
Poliuretano0,026
Poliestireno0,035
Lanas minerales0,041
Perlita0,045
Corcho0,085
Celulosa0,040
Tabla de conductividad térmica de algunos materiales

¿Los aislamientos térmicos son también aislantes acústicos?

Realmente son dos propiedades que no están relacionadas, sin embargo, hay algunos materiales que gracias a su estructura es capaz de actuar como atenuante sonoro. En este post veremos, dentro de cada material, cual presenta un buen comportamiento acústico.

Tipos de aislamientos térmicos

Hay muchos aislantes térmicos, cada uno tiene sus peculiaridades, los hay que permiten caminar sobre ellos, y otros que se achuchan fácilmente con los dedos, los podemos encontrar impermeables y que se pudren con la humedad, por eso es importante darle a cada material el uso con el que fue ideado. Se fabrican en una gran cantidad de formatos, como en espuma, en paneles, en virutas, o enrollados, esto permite que para cada aplicación tengamos un material que se ajuste a los requerimientos que tenemos.

Poliuretano

El poliuretano proviene de un derivado del petróleo, es uno de los materiales aislantes más comunes gracias a su gran diversidad de usos. Lo solemos encontrar en espuma, y al aplicarla puede llegar a aumentar su volumen hasta 5 veces, lo cual nos asegura un correcto llenado de huecos; no tiene buena resistencia a la compresión, pero si a la tracción, sumado a su capacidad adhesiva, lo hace ideal para fijar carpinterías como puertas y ventanas. También tiene propiedades de atenuante acústico e impermeabilidad, por lo que se puede usar en exteriores.

Comúnmente se emplea proyectado o insuflado, siendo uno de los sistemas de aislamiento que menos tiempo requiere para su ejecución, aunque también podemos encontrarlo en formato de plancha rígida, aunque es menos común.

Gracias a su capacidad expansiva y adhesiva se emplea para rellenar grietas y juntas, así como fijar tejas que se hayan desprendido, una buena solución al tratarse de un material ligeramente flexible, lo cual impide que se abra con las vibraciones y dilataciones, además, al ser impermeable evitaremos las filtraciones de agua. Podemos adquirir un bote de poliuretano en cualquier tienda de bricolaje; también es recomendable adquirir algún producto de limpieza especifico, ya que, si manchamos un material poroso o ropa, puede ser complicado limpiarlo.

Poliestireno

El poliestireno también procede del petróleo, y es uno de los aislantes más económicos. Podemos encontrarlo en virutas, empleadas para aislamientos insuflados, pero lo más común es verlo en planchas rígidas. Dentro de poliestireno encontramos dos tipos:

Poliestireno expandido: es muy ligero y poco resistente a la compresión, por lo que se emplea en paredes y techos, normalmente entre perfiles de madera o aluminio.

Poliestireno extruido: es muy utilizado por su gran resistencia a la compresión y a la humedad, es utilizado en muros de sótano protegiendo láminas impermeabilizantes y en cubiertas.

Los paneles suelen tener los cantos machihembrados, para que evitar descuadres durante su colocación y que la capa de aislamiento sea uniforme.

Lana de vidrio y de roca

Las lanas de vidrio y la lana de roca provienen de materiales minerales, en el cual el mineral se funde y se somete a un proceso es similar al algodón de azúcar, generando una estructura a base de hilos con una gran cantidad de huecos, esta estructura a parte de una buena solución térmica, aporta un gran nivel de aislamiento acústico. Se puede presentar en rollo o en planchas, con una consistencia semirrígida. Principalmente se utiliza en interiores, como aislante en paredes y techos, ya que si se aplasta pierde sus propiedades. Es común que lleven incluidas una lámina de aluminio o papel, ésta funciona como barrera de vapor, debiendo colocarse siempre hacia el interior de la vivienda.

Es importante tener en cuenta el espesor del aislamiento, ya que si la lana queda comprimida pierde su capacidad aislante.

Perlita

La perlita es una roca volcánica, que se presenta en pequeñas bolitas de color blanco, dada su gran resistencia mecánica y durabilidad es muy empleada en la fabricación de hormigones y morteros ligeros aislantes. También se puede emplear insuflada en la cámara de aire de los cerramientos.

Corcho

El corcho un material natural y renovable, aunque se puede triturar para emplearlo en el relleno de cámaras, es muy valorado como aislante visto, el cual se comercializa en planchas rígidas. Tiene buenas propiedades acústicas, y además ayuda a regular la humedad de las estancias.

Celulosa

La celulosa es un material ecológico, ya que suele proceder de papel reciclado, el cual se tritura y se trata con antifúngicos e ignífugos formando una pasta duradera y segura. Su uso es insuflado, y se puede ejecutar tanto en paredes como en falsos techos; al carecer de propiedades expansivas, es importante asegurarse de rellenar completamente la cámara, ya que se podrían generar zonas vacías, sobre todo en la parte superior debido al apelmazamiento del material.

Aluminio reflexivo                                     

Los paneles o rollos reflectantes de aluminio, al contrario que los materiales vistos anteriormente, tienen una gran conductividad de calor, sin embargo, y lo que los puede llegar a hacer interesantes, es que tienen la propiedad de reflejar la radiación, por ello, se pueden emplear en zonas muy expuestas al sol, como es el caso de cubiertas o fachadas orientadas al oeste; también se suelen colocar tras radiadores o resistencias, proyectando la radiación que de otro modo absorbería la pared.


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El color y el Feng Shui

La luz se descompone en colores, y cada color tiene una frecuencia y una longitud de onda determinada, la cual proyectan para que podamos percibirlo. Los colores nos afectan a nivel emocional, influyendo en nuestro estado de ánimo, vitalidad, y por ello, también llega a influir en nuestro plano físico.

Cada color está relacionado con uno de los cinco elementos, por lo que es importante utilizar los colores para generar espacios en equilibrio y en armonía con nosotros mismos, con nuestra personalidad, ya que cada persona es más afín a ciertos colores. También nos ayuda a potenciar ciertos aspectos que pueden ser más ventajosos en determinadas estancias. Por ello, podemos cambiar la energía de una estancia introduciendo algún elemento del color que más nos favorezca. Además, si existe un desequilibrio entre elementos (Tierra, Fuego, Agua, Madera y Metal), podremos potenciar aquellos que se encuentre en desventaja para lograr la armonía.

Para hacer la clasificación de colores vamos a agruparlos según el elemento al que pertenecen:

Colores de Elemento Fuego

El color principal es el rojo, un color que aumenta nuestra energía, aunque en exceso puede producir nerviosismo, por lo que deberemos limitar su uso; también tenemos el naranja, un color que da alegría, energía, y nos ayuda a sociabilizar.

Colores de Elemento Tierra

Es uno de los elementos que más gama cromática abarca, tenemos el amarillo, que es el color del sol, aporta claridad, estimula nuestra mente y la concentración, nos ayuda a ser más optimistas y positivos, y propicia un entorno acogedor; el marrón y el ocre, colores muy relacionados con alimentos como el café y el chocolate, nos aportan nutrición, y son ideales para zonas de paso y cocinas; el azul claro (ya que el oscuro sería Elemento Agua), nos trasmite paz, tranquilidad, nos ayuda a despejar nuestra mente, sin embargo, si abusamos del azul podemos llegar a sentir cansancio y tristeza; y por último tenemos el rosa, un color que nos proporciona calma, aunque en tonalidades muy fuertes puede llegar a ser Elemento Fuego.

Colores de Elemento Metal

El metal es un elemento inerte, frío y neutral. Aquí encontramos los grises y blancos, que son colores poco cargados, en el caso del blanco da pureza, por lo que su uso nos proporciona amplitud y limpieza, pudiéndose emplear como color base al proporcionar un nivel de energía contenida.

Colores de Elemento Agua

Aquí encontramos el negro, que es un color con mucha fuerza e intenso, recomendable solo de manera puntual. También se incluyen los colores muy oscuros y poco luminosos.

Colores de Elemento Madera

Como color principal encontramos el verde y el púrpura; en el caso del verde nos aporta nutrición y frescura, una buena forma de agregarlo es mediante plantas. En el caso del violeta o púrpura es un color muy intenso y espiritual, por lo que se recomienda limitar su uso a objetos o elementos puntuales.

Combinación de colores según los ciclos de los elementos

Como veíamos en el artículo “Qué es el feng shui. Conceptos básicos” el cual te recomendamos para que entiendas los distintos ciclos, los elementos interactúan entre sí, dando lugar a distintas relaciones, entre las que tenemos el ciclo de generación y el de reducción, en el que la energía fluye y se va retroalimentando, lo que nos da un ambiente en armonía; y el ciclo de destrucción, donde la energía va a estar más controlada, generando ambientes más estridentes y llamativos.

Un ejemplo de una combinación de generación/reducción sería blanco/negro/verde (metal-agua-madera)

Composición de ciclo de generación

Y una combinación destructiva sería verde/rojo/gris (madera-fuego-metal)

Composición de ciclo destructivo

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Qué es el Feng Shui. Conceptos básicos

Cómo aplicar el mapa Bagua en tu hogar

Cómo aplicar el mapa Bagua en nuestro hogar

Antes de aprender a aplicar el mapa Bagua en nuestro hogar, creemos que es importante que leas el artículo “Qué es el Feng Shui. Conceptos básicos” para que puedas asimilar mejor todas las nociones que vamos a tratar.

Las dos escuelas

El feng shui es una cultura milenaria oriental. Con el paso de los años y su extensión por occidente han surgido dos variantes, la escuela clásica y la escuela budista, siendo similares en su filosofía a excepción de una cosa, la aplicación del mapa Bagua. La escuela clásica o de la brújula, es la original de oriente, y se basa en que la energía fluye según los puntos cardinales y la orientación de nuestra vivienda; en cambio, la escuela budista o intuitiva, más extendida en occidente, toma la puerta de entrada como acceso de la energía, a partir de la cual se va distribuyendo.

El mapa Bagua es idéntico para ambas escuelas, lo único que cambia es la manera de plasmarlo sobre nuestro hogar, pudiendo coincidir si la puerta de nuestro hogar está orientada al norte. Sobre cuál de los dos métodos es mejor, según nuestra opinión, debemos aplicar aquel que sea más afín a nuestra forma de pensar, ya que se tratan de dos ramas válidas del feng shui.

A continuación, vamos a trazar el mapa Ba gua de una vivienda.

Para poder aplicarlo, en primer lugar, necesitamos un plano de nuestra vivienda, si no lo tenemos, podemos hacer un croquis, pero es importante que respetemos las medidas y disposición de todas las estancias.

Después, si queremos seguir la metodología de la escuela clásica, orientaremos nuestro plano de tal modo que el norte magnético lo situamos en la parte inferior del folio, en cambio, lo colocaremos con la puerta de entrada mirando hacia nosotros para el método budista; en nuestro caso vamos a suponer que nuestra puerta de entrada está en el norte, para que así nuestro ejemplo sirva para ambas escuelas.

Como ya hemos visto en el artículo de conceptos básicos, el mapa Bagua tiene forma octogonal, pero para poder trazarlo sobre nuestro plano, lo asimilaremos a un rectángulo que contiene una cuadrícula de 3×3.

Mapa Bagua

A continuación, aplicamos el Bagua sobre el plano, para ello, simplemente trazamos una línea por el muro que define nuestra vivienda, en el caso de no tener una forma cuadrada o rectangular, y alguno de los muros tenga entrantes o salientes, la línea irá por el muro que contenga al menos un 50% de ese lado de nuestra vivienda. Después dividiremos cada lado en 3 segmentos iguales y los unimos, formando así la cuadricula de 3×3. Los elementos exteriores como terrazas quedan fuera del mapa Ba-Gua.

Dividimos nuestro plano en cuadrícula 3×3

 Zonas de refuerzo y zonas de ausencia

Como podemos observar, existe un área de nuestro hogar que queda fuera de nuestro rectángulo, esta zona se conoce como una zona de refuerzo, ya que ésta se suma a la zona Bagua de nuestro hogar. Por el contrario, también encontramos una zona vacía o de ausencia, en este caso tendremos que utilizar elementos que potencien esta región o aspecto vital, ya que se encuentra mermado.

Incluimos las zonas de refuerzo y zonas de ausencia

Por último, una vez tenemos trazado el rectángulo de 3×3, teniendo en cuenta las zonas de refuerzo y de ausencia, comprobamos qué áreas corresponden con cada trigrama.

Marcamos cada zona según su correspondiente zona Bagua

Como vemos, la zona del amor se encuentra fuertemente mermada, por lo que es necesario trabajar en ella. En el artículo “El color y el Feng Shui” te hablamos sobre el empleo de éstos para equilibrar los distintos elementos.

Siguiente artículo: El color y el Feng Shui

Artículo relacionado: Qué es el Feng Shui. Conceptos básicos

Qué es el Feng Shui. Conceptos básicos

Qué es el Feng Shui

El Feng Shui es una disciplina milenaria oriental cuyas primeras referencias se encontraron en el Libro de los Sepulcros, que data aproximadamente del año 300 a.C.; Nos puede llamar la atención que existan referencias en ámbitos mortuorios, sin embargo, el Feng Shui nos acompaña durante la vida (Yang Chai), y después de ella (Yin Chai), dando como resultado el símbolo de la dualidad por excelencia, el Yin Yang, dos energías básicas que se complementan y unen en perfecto equilibrio.

Energías, es eso en lo que se sustenta el feng shui, cuya traducción es “Viento y agua”, dos elementos en movimiento, que deben fluir. Comprender nuestra vivienda, las entradas de energía y sus recorridos, evitando que se estanque o desvíe y así lograr la prosperidad y armonía de las personas que residen en ella, ese es el objetivo del feng shui.

El Chi

El Chi es la energía principal del universo; debemos guiarla y concentrarla para volverla útil y beneficiarnos de ella, ya que de lo contrario se puede estancar o dispersar. Además, las formas y los objetos influyen en gran medida, ya que las formas naturales y redondeadas producen un Chi beneficioso o Shen Chi, mientras que las rectas y puntiagudas generan chi maligno o Sha Chi; cuanto más amenazante y agresivo parezca más Sha Chi genera, por ello estas estructuras reciben el nombre de “dardos envenenados”. Si tenemos una entrada de energía recta y alargada el Chi va adquiriendo un carácter agresivo y destructivo, por ello, deberemos integrar elementos que contrarresten la mala energía y la purifiquen.

Los cinco elementos

La energía de la naturaleza, el Chi, se materializa en 5 elementos: Fuego, Tierra, Metal, Agua, y Madera. Esto no es una materialización literal, por ejemplo, el elemento Fuego no solo procede de una llama, debemos recurrir a analogías, como puede ser una bombilla, que emite luz y calor, por lo que proporciona energía Fuego. Los elementos también se ven influidos por el color, siendo una herramienta vital a la hora de equilibrarlos (al final de este artículo encontraras un enlace en el que descubrirás como interaccionan los colores con el feng shui).

Los 5 elementos

El ciclo de los elementos

Los 5 elementos interaccionan entre sí, pudiendo tanto favorecerse como destruirse entre ellos, por este motivo es importante mantenerlos en armonía para no perder ninguna de las propiedades que nos ofrecen las distintas energías; como ya decíamos, el feng shui se basa en buscar el equilibrio.

Ciclo constructivo o de generación

Si seguimos la tabla de los elementos en sentido horario obtenemos esta relación que nos ayuda a potenciar los elementos:

Ciclo de generación

La madera alimenta al fuego

El fuego genera cenizas que pasan a ser tierra

De la tierra salen los metales

Los metales transportan el agua

El agua alimenta a la madera

En este ciclo vemos como la energía va aumentando, los elementos se retroalimentan, manteniendo la afinidad entre ellos.

Ciclo de reducción

Por el contrario, si lo que queremos es disminuir algún elemento, deberemos seguir la tabla en sentido antihorario:

ciclo de reducción

La madera absorbe agua

El agua oxida al metal

El metal al ser extraído empobrece la tierra

La tierra reduce el fuego

El fuego consume la madera

En este caso, la potenciación o generación de un elemento, conlleva la reducción de su contiguo, de ahí la importancia del equilibrio. Podemos emplear este ciclo para controlar algún elemento si notamos su fuerte dominancia en alguna estancia.

Ciclo de destrucción

Este último ciclo es el menos aconsejable, ya que es una interacción más agresiva entre energías, surge al unir los elementos de la tabla formando un pentágono:

Ciclo de destrucción

La madera agota los nutrientes de la tierra

La tierra embarra al agua

El agua apaga al fuego

El fuego funde el metal

El metal corta la madera

Esto da como resultado la anulación del elemento, causando un desequilibrio que deberemos solventar.

Tabla de los 3 ciclos de los Elementos

El Ba-Gua

El Ba-Gua es un mapa energético con forma de octógono; la palabra Ba-Gua viene de “Ba”, que significa “ocho”, y “Gua”, que es “trigrama”; cada trigrama representa un pilar básico asociado a diferentes aspectos de la vida. En cada lado de nuestro octógono encontramos un Elemento, un área vital o aspecto esencial de nuestra vida, y un color asociado al mismo.

Los trigramas son los siguientes:

Reconocimiento y prestigio: son nuestros logros y éxitos, así como la imagen que los demás tienen de nosotros. Como elemento asociado es el Fuego, y su color es el rojo.

Amor: tanto con los demás como nosotros mismos. Su elemento es Tierra, y su color principal es el rosa, aunque también se apoya en los rojos y blancos. 

Creatividad e hijos: aquí tenemos nuestras ideas y proyectos, así como nuestra descendencia. Su elemento es Metal, y su color es el blanco.

Ayudas y viajes: esta área afecta a que las cosas vayan bien, a que las cosas nos salgan a la primera y que no surjan problemas. Su elemento es Metal, y como color tenemos grises y negro.

Carrera profesional: nuestra vocación y éxito laboral. Su elemento es Agua y su color el negro.

Conocimiento: el crecimiento intelectual y la sabiduría. Su elemento es Tierra, y su color principal es azul, ayudándole el negro y el verde.

Salud y familia: engloba la salud en general y nuestras relaciones familiares. Su elemento es Madera y su color el verde.

Riqueza y prosperad: no solo engloba aspectos económicos, también incluye el desarrollo personal. Su elemento es Madera y su color el púrpura y el azul.

Mapa Bagua

Como vemos, en el centro surge otra región, es la zona de equilibrio o de Yin-Yang, rodeada por todos los aspectos vitales y los 5 elementos, que en su conjunto forman la fuerza de la vida y la del Tú, lo que eres. Encontramos el elemento Tierra y su color es el amarillo.

El Ba-Gua es una herramienta muy útil en el interiorismo, nos enseña, a través de la reestructuración, distribución, y diseño de nuestro hogar, a eliminar obstáculos y favorecer el Shen Chi o energía positiva.

Siguiente artículo: Cómo aplicar el mapa Bagua en nuestro hogar

Artículo relacionado: El color y el feng Shui

Cubiertas ajardinadas

Cambio de cubierta de chapa a ajardinada en centro comercial “Mercadona”. Madrid, España.

Las cubiertas ajardinadas nos ofrecen un lugar en el que podremos recrearnos tanto con plantas ornamentales como cosechando nuestros propios cultivos. Es importante tener en cuenta que adaptar una cubierta supone realizar un cambio de su tipología, no es tan fácil como poner macetas y un poco de césped.

Ventajas de las cubiertas ajardinadas

El primero y más obvio, es que nos ofrecen nuevas zonas verdes en nuestra vivienda de las que poder disfrutar. Además, ayudan a limpiar el aire y generan un microclima que agradeceremos especialmente durante los meses templados y cálidos. Desde el punto de vista técnico, mejora sustancialmente el aislamiento, tanto acústico como térmico, de nuestra vivienda. También protege la cubierta de elementos climatológicos como puede ser: el granizo, cuyos impactos se amortiguan; la lluvia, al aprovechar el agua pluvial; y las fuertes dilataciones y contracciones provocadas por los cambios de temperatura, al mantener un rango térmico bastante estable durante todo el año.

Construcción y partes de una cubierta vegetal

Capas de una cubierta ajardinada enumeradas de abajo hacia arriba:
El forjado de nuestra vivienda, mortero de cemento,aislamiento, lámina impermeabilizante, panel antirraices, geotextil filtrante, arena, y tierra vegetal.
Capas de una cubierta ajardinada. Pulsa para ampliar.

El proceso de construcción sería:

En primer lugar, aplicamos sobre el forjado una capa de mortero de unos 5cm de altura, dándole pendiente hacia el sumidero para favorecer la evacuación de agua y evitar el encharcamiento; la pendiente variará entre el 2 y el 4% según las precipitaciones de la zona en el que nos encontremos. Además, debemos colocar en el perímetro una banda de poliestireno para evitar los empujes de la losa de mortero sobre el muro si dilata en los meses cálidos.

El aislamiento térmico podemos llegar a prescindir de él si tenemos pensado colocar una capa de tierra vegetal de 35 centímetros o más, si no, pondremos paneles de poliestirenos de 2 a 4 centímetros de espesor.

Después instalaremos las láminas impermeabilizantes, que deberán ser sintéticas o bituminosas, con protección contra raíces. Es importante que, en los encuentros con muros, la lámina principal suba unos 25cm, y sobre ésta coloquemos una segunda lámina de refuerzo que sobresalga otros 25cm sobre la cota máxima a la que llegue la tierra, y en la zona horizontal solape unos 20cm (Pulsa para ver detalle). Cuando esté la cubierta terminada la podremos cubrir con un revoco o con paneles para ocultarla, mejorando la estética y protegiéndola.

A continuación, podremos planchas de poliestireno rígido con cubiletes sobre las que colocaremos un geotextil filtrante.

Por último, añadiremos una capa de arena de 3 a 5 centímetros y verteremos la capa de tierra vegetal hasta llegar a la cota que deseemos. Según qué tipo de vegetación vayamos a tener, la altura varía de la siguiente forma:

  • Césped, pequeños arbustos, o huertos. De 15 a 20cm.
  • Arbustos de tamaño medio que alcancen hasta los 2 metros de altura. De 30 a 40cm.
  • Arbustos grandes y árboles pequeños de hasta 4 metros de altura. De 60 a 100cm.

Evacuación de agua de una cubierta ajardinada. Colocación del sumidero

Es vital la correcta colocación del sumidero en una cubierta ajardinada, ya que junto con los encuentros con paramentos (visto en el punto anterior), son zonas propensas a provocar filtraciones y humedades en las plantas inferiores si no está bien ejecutado.

Sección del sumidero de una cubierta vegetal. pulsa para ampliar.

Colocaremos una arqueta filtrante, que puede ser prefabricada o construida in situ, del tamaño suficiente para permitir las labores de mantenimiento y limpieza del sumidero; la colocaremos sobre la lámina impermeable, y subiendo el geotextil para recubrir la arqueta y contener la arena y la tierra.

La cazoleta suele traer su propia lámina impermeabilizante (de lo contrario, debemos hacerla nosotros adaptando un trozo de lámina, realizando una abertura del mismo diámetro que el sumidero). Deberá colocarse por debajo de la lámina impermeabilizante que estamos colocando en la propia cubierta (pulsa para ver detalle).

Por último, colocaremos un cierre que permita registrar fácilmente el interior, preferiblemente de un material y color que se integre en nuestro diseño. Aunque la arqueta está diseñada para permitir el paso del agua por sus paredes, en zonas con abundantes lluvias es aconsejable que la tapa también permita la evacuación del exceso de agua, evitando el encharcamiento de la cubierta.

 Mantenimiento de una cubierta ajardinada

El agua es la principal causa de lesiones en las cubiertas, y la tierra provoca la obstrucción de aliviaderos y sumideros, sin embargo, este tipo de cubiertas requiere un mantenimiento mínimo. Únicamente debemos revisar de forma periódica que la arqueta está limpia y el sumidero evacúa el agua sin dificultad.

Ejemplo de cubierta ajardinada.