Cubiertas ajardinadas

Cambio de cubierta de chapa a ajardinada en centro comercial “Mercadona”. Madrid, España.

Las cubiertas ajardinadas nos ofrecen un lugar en el que podremos recrearnos tanto con plantas ornamentales como cosechando nuestros propios cultivos. Es importante tener en cuenta que adaptar una cubierta supone realizar un cambio de su tipología, no es tan fácil como poner macetas y un poco de césped.

Ventajas de las cubiertas ajardinadas

El primero y más obvio, es que nos ofrecen nuevas zonas verdes en nuestra vivienda de las que poder disfrutar. Además, ayudan a limpiar el aire y generan un microclima que agradeceremos especialmente durante los meses templados y cálidos. Desde el punto de vista técnico, mejora sustancialmente el aislamiento, tanto acústico como térmico, de nuestra vivienda. También protege la cubierta de elementos climatológicos como puede ser: el granizo, cuyos impactos se amortiguan; la lluvia, al aprovechar el agua pluvial; y las fuertes dilataciones y contracciones provocadas por los cambios de temperatura, al mantener un rango térmico bastante estable durante todo el año.

Construcción y partes de una cubierta vegetal

Capas de una cubierta ajardinada enumeradas de abajo hacia arriba:
El forjado de nuestra vivienda, mortero de cemento,aislamiento, lámina impermeabilizante, panel antirraices, geotextil filtrante, arena, y tierra vegetal.
Capas de una cubierta ajardinada. Pulsa para ampliar.

El proceso de construcción sería:

En primer lugar, aplicamos sobre el forjado una capa de mortero de unos 5cm de altura, dándole pendiente hacia el sumidero para favorecer la evacuación de agua y evitar el encharcamiento; la pendiente variará entre el 2 y el 4% según las precipitaciones de la zona en el que nos encontremos. Además, debemos colocar en el perímetro una banda de poliestireno para evitar los empujes de la losa de mortero sobre el muro si dilata en los meses cálidos.

El aislamiento térmico podemos llegar a prescindir de él si tenemos pensado colocar una capa de tierra vegetal de 35 centímetros o más, si no, pondremos paneles de poliestirenos de 2 a 4 centímetros de espesor.

Después instalaremos las láminas impermeabilizantes, que deberán ser sintéticas o bituminosas, con protección contra raíces. Es importante que, en los encuentros con muros, la lámina principal suba unos 25cm, y sobre ésta coloquemos una segunda lámina de refuerzo que sobresalga otros 25cm sobre la cota máxima a la que llegue la tierra, y en la zona horizontal solape unos 20cm (Pulsa para ver detalle). Cuando esté la cubierta terminada la podremos cubrir con un revoco o con paneles para ocultarla, mejorando la estética y protegiéndola.

A continuación, podremos planchas de poliestireno rígido con cubiletes sobre las que colocaremos un geotextil filtrante.

Por último, añadiremos una capa de arena de 3 a 5 centímetros y verteremos la capa de tierra vegetal hasta llegar a la cota que deseemos. Según qué tipo de vegetación vayamos a tener, la altura varía de la siguiente forma:

  • Césped, pequeños arbustos, o huertos. De 15 a 20cm.
  • Arbustos de tamaño medio que alcancen hasta los 2 metros de altura. De 30 a 40cm.
  • Arbustos grandes y árboles pequeños de hasta 4 metros de altura. De 60 a 100cm.

Evacuación de agua de una cubierta ajardinada. Colocación del sumidero

Es vital la correcta colocación del sumidero en una cubierta ajardinada, ya que junto con los encuentros con paramentos (visto en el punto anterior), son zonas propensas a provocar filtraciones y humedades en las plantas inferiores si no está bien ejecutado.

Sección del sumidero de una cubierta vegetal. pulsa para ampliar.

Colocaremos una arqueta filtrante, que puede ser prefabricada o construida in situ, del tamaño suficiente para permitir las labores de mantenimiento y limpieza del sumidero; la colocaremos sobre la lámina impermeable, y subiendo el geotextil para recubrir la arqueta y contener la arena y la tierra.

La cazoleta suele traer su propia lámina impermeabilizante (de lo contrario, debemos hacerla nosotros adaptando un trozo de lámina, realizando una abertura del mismo diámetro que el sumidero). Deberá colocarse por debajo de la lámina impermeabilizante que estamos colocando en la propia cubierta (pulsa para ver detalle).

Por último, colocaremos un cierre que permita registrar fácilmente el interior, preferiblemente de un material y color que se integre en nuestro diseño. Aunque la arqueta está diseñada para permitir el paso del agua por sus paredes, en zonas con abundantes lluvias es aconsejable que la tapa también permita la evacuación del exceso de agua, evitando el encharcamiento de la cubierta.

 Mantenimiento de una cubierta ajardinada

El agua es la principal causa de lesiones en las cubiertas, y la tierra provoca la obstrucción de aliviaderos y sumideros, sin embargo, este tipo de cubiertas requiere un mantenimiento mínimo. Únicamente debemos revisar de forma periódica que la arqueta está limpia y el sumidero evacúa el agua sin dificultad.

Ejemplo de cubierta ajardinada.